“Ser fuerte es una lucha con uno mismo.”

La fuerza interior puede ayudarnos a ser felices.
En un determinado momento de la vida, solo con fortaleza se puede salir adelante.

Ser fuerte es una lucha con uno mismo.

En la vida, ser fuerte es una lucha con uno mismo. Hablamos demasiado de ser felices, pero muy poco de ser fuertes. Sin embargo, tarde o temprano, la vida misma nos lleva a la conclusión de que la mejor manera de afrontar la vida es con fortaleza. Yo sabia que ser fuerte es contar con gran capacidad para enfrentar los desafíos y simplemente hay personas que son fuertes. Pero ¿que se puede hacer para ser fuerte? Es solo recientemente que yo aprendí que para ser fuerte se necesita tener la habilidad de manejar los dos modos de operar que tiene el cerebro. El cerebro puede biológicamente responder de manera instintiva para defenderse o evitar un obstáculo. Ese esta bien en una situacion peligrosa. También puede responder de una manera creativa. Es decir, que en lugar de estar siempre defendiéndose, tenemos otras alternativas que son mas enriquecedoras. La lucha es para dejar hábitos que impiden a nuestro cerebro funcionar plenamente.

Bajar la guardia, nos permite ver las cosas con serenidad.

La fortaleza comienza con la gratitud a la vida.
La fortaleza te ayuda a ver la vida con gratitud.

Si no es una emergencia, no tenemos porque responder de manera reactiva. Podemos voluntariamente poner nuestra atención plena en lo que esta sucediendo aquí y ahora. Tranquilamente, sin juzgar, podemos cuestionar los hechos con curiosidad, no con alarma. Es mucho mas simple de lo que pensamos y los resultados son inmediatos. Tranquilizarnos nos hace fuertes, porque malgastando nuestra energía en stress. Esto nos permite ser creativos y utilizar los recursos, las habilidades mentales y las capacidades físicas que tenemos, pero que no usamos.

Enfrentando  de esta manera todo tipo de dificultades nos vamos haciendo fuertes. Dicho esto, ¿Como piensan los fuertes? Te compartimos 3 nuevas maneras de pensar para desarrollar fuerza interior.

La fortaleza comienza por la gratitud a la vida.

1. La fuerza no es agresión.

Cuando somos reactivos en realidad dejamos poco tiempo para utilizar nuestras herramientas en la solución del conflicto, si es que lo hay. No tenemos siempre que actuar a la defensiva, esa actitud es para cuando en verdad estamos en una situación peligrosa. A veces respondemos con mecanismos de defensa, para evitar la confrontación. Es en síntesis una manera de posponer o sacarle la vuelta a algo que no sabemos o tememos solucionar. Ser reactivo es una manera de rehuir a la realidad, es parte de la no-aceptación. Las personas fuertes no necesitan actuar de manera agresiva porque sienten que tienen el poder y las habilidades para asumir los detalles de una situación y cerrarla. La agresión es un medio para cubrir la debilidad.

2. La fuerza mental y la fuerza física están inter-relacionadas.

Tanto la fuerza mental como la fuerza física  tienen un componente biológico. Por ejemplo, la falta de ejercicio, de luz, de sueño, de agua o de nutrición adecuada pueden crearnos transtornos mentales. La comunidad médica ahora está comenzando a tratar la depresión, la perdida de la memoria y el estrés desde una perspectiva tanto física como mental. Para desarrollar la fuerza interior, debemos desarrollar tanto la resistencia física como el músculo mental. Una manera de fortalecer el musculo mental es practicar Mindfulness. Numerosos estudios han probado que favorece la neuroplasticidad conectando los hemisferios cerebrales. También la práctica habitual del Mindfulness hace crecer el hipotálamo, protegiendo la memoria. Algo importante para la fuerza interior es que el Mindfulness ayuda a reducir la intensidad y frecuencia de la activación de la amígdala. La amígdala es una parte del cerebro relacionada a la función reactiva o de defensa de la mente.

3. Cada uno tenemos nuestras fortalezas naturales.

Podemos poner atención a las capacidades y habilidades únicas con las que todos nacemos. La manera de desarrollar nuestra fortaleza es enfocarse en estas habilidades específicas y hacerlas crecer. Es sano aceptar sin resistirse que puede haber otras habilidades que no poseemos. Cuando se trata del músculo mental, Peterson y Seligman han realizado un trabajo importante en la última década para identificar fortalezas naturales. Es importante identificar nuestras fortalezas naturales y a través del Mindfulness ejercitarlas y mejorarlas aún más.

La fortaleza es un estilo de vida.

Ver las cosas con serenidad, nos hace fuertes.
Para ser fuerte es preciso usar el cerebro de manera creativa, no reactiva.

Construir fuerza interior es una tarea de por vida. Tal como se notan los resultados de ir al gimnasio. Al hacer Mindfulness nos damos cuenta de que ya no perdemos la paciencia fácilmente. Que tenemos mas fortaleza para aceptar un problema, hablar de el y buscar soluciones creativas, no reactivas para solucionarlo. Esta nueva manera de operar, nos presenta como personas con fortaleza que podemos actuar de manera firme y amable ante los demás. Nuestras propias luchas pueden impulsarnos a encontrar esa fuerza interior dentro de nosotros. Así podemos vivir con menos stress y amanecer cada día con una nueva esperanza y listos para enfrentar lo que venga. El Mindfulness nos puede llevar a descubrir nuestras fuerzas internas para utilizarlas y mejorar así nuestra calidad de vida y relaciones. #ViVeBonito.

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