Cocinar con el corazón.

Con las abuelas aprendes a Cocinar con el corazón.

Nunca falta quien presuma de las recetas de su abuelita, esas que se han pasado de generación en generación y que ahora forman parte del patrimonio familiar. Algunos hasta hemos tenido la suerte de ver cocinar o cocinar con la abuela. Me cuento entre este grupo privilegiado. Ahora que lo pienso, la cocina ha sido algo que me une con mi “grandma” como yo la llamo. No me refiero a que compartimos esa afición y que las dos tenemos “corazón cocinero”. Hablo de todo lo que ha pasado entre nosotras alrededor y dentro de la cocina.

Consejos como arroz.

Por ejemplo yo amo el arroz blanco de grandma, siempre perfecto, siempre exquisito, entonces ella ya sabe que en cualquier momento desde donde ando, la puedo llamar y pedirle “¿Grandma me haces un arroz blanco? voy a llevar salmón listo para la parrilla… en media hora estoy en casa…”  Su respuesta es siempre: “Claro mija, aquí te espero.” Esta simple conversación de segundos fortalece nuestra relación a un nivel inquebrantable. Claro, aparentemente yo soy la beneficiada, pero en realidad, ella se siente muy especial. Sabe que confío en ella, que solo ella es capaz de hacerlo como a mi me gusta, que puede decir “si” o “no”.  También, que me salva una situación y que ésto es entre nosotras dos. Otro de los talentos de Grandma es dar consejos. Me ha dado muchos, pero muchos, mas que a nadie en la vida.  Prometo pasarles pronto su receta, del Arroz Blanco. Se que le fascinará tomar parte en mi blog.

La Cocina conecta.

Las abuelas tienen “salero”> Grandma Carmela ©Chico Rob

Esa conexión que no comenzó con el arroz, sino con los huevos estrellados perfectos con los que me mimaba cuando era peque, se ha ampliado en otros sentidos. Ella sabe que la cocina es muy importante para mi, entonces coopera de diversas maneras, por ejemplo la hace de “conejilla de Indias”, me dice si le falta sal o esta muy picante. Le gusta hacer cosas como pelar ajos, retirarle la piel a los tomates y a los pimientos asados. Cada sábado, cuando regresamos del “Mercado de Granjeros” ella se emociona con la hortalizas o fruta de temporada. Traemos cada semana 50 kgs de vegetales y frutas que tenemos que procesar y todo lo que sea pelar, desmenuzar, quitar semillas o huesos, es su departamento. “Eso déjenmelo a mi”, simplemente ordena.

La Cocina es fuente de orgullo.

Mi grandma tiene 88 años y cuando voy a recogerla al Centro Social donde se reúne con sus contemporáneos, no duda en presentarme: “Esta es mi nieta, la que le encanta la cocina.” Ella podría decirles que soy su nieta mayor, que tengo una empresa, que soy una activista o simplemente mi nombre, pero a ella y a mi, nos une la cocina, de muchas maneras. Por otro lado, ella sabe que cuando quiere invitar a sus amigas o parentela, yo le cocinaré en grande tres o cuatro entradas y que se sentirá como pavorreal al decir que yo lo prepare “sin cajitas” y que me encanta la cocina.

Cocina y nutrición van juntos.

Debo decir que mi grandma es una gran aliada de la nutrición y de los suplementos desde hace mas de 40 años. Ella conoce las propiedades nutricionales de los alimentos. Hace años, cuando decidimos adoptar un #EstiloDeVida sano en el que mas de 60 productos dejaron de consumirse en casa, ella fué instrumental en los cambios.  Siempre nos sugiere como podemos substituirlos con alternativas mas convenientes. Mi grandma no se opone a cambiar, ella ha aprendido a usar las diversas variedades de arroz, por ejemplo.

La Cocina hace cultura.

Gran parte de la conexión que hemos desarrollado mi Grandma y yo se debe a que las dos hemos crecido en la misma cultura. Ademas, en la cocina se crece. Se crece cuando haces tamales con la grandma y haces queso con el grandpa. Esa es nuestra cultura. La cultura de las familias extendidas. Si, la cultura en la que toda la familia va junta al mercado. Nada menos este domingo así lo hicimos. La cultura en que los abuelos son parte de la familia, no solo para mandarles tarjetas de navidad. Atesoro las memorias de una vida en que tanto grandpa como grandma fueron pilares y modelos en mi formación.  Agradezco a la vida la inigualable experiencia de crecer al lado de ellos y convertirme después en el pilar que ellos se apoyan. Que me digan: “Contigo siento seguridad”, #NoTienePrecio.

La Cocina hace hogar.

MM & Grandma en Ciudad Juarez.

Gracias a mi grandma, nuestra Cocina ha funcionado siempre. Nuestra casa es un hogar y se maneja y administra como tal. No importa que tan ocupados seamos los que la habitamos, sabemos que en casa se come a sus horas. No dejamos de reunimos a comer alrededor de la mesa, de pedir la bendición de los alimentos y que ademas se come bien. Siempre dedicamos unos segundos de gratitud a quienes cocinaron y a manifestar lo que mas nos gustó.

La Cocina hace familia.

¿Cuántos pueden decir eso en esta época de prisas y agendas repletas? Comer juntos es compartir ricos sabores y graciosas experiencias, es comer conscientes de nuestra nutrición. Es saber que la comida no substituye al amor. Es esperar que al final, la grandma introduzca el postre diciendo: “Algo dulcesito”. Eso quiere decir que unidos vivimos el “aqui y ahora” y que cada uno hace su parte. Juntos cumplimos con nuestra misión. ¿Como sé yo que ése es el significado? Porque si nuestra cocina funciona, lo demás también funciona. Porque ponemos el corazón para lograrlo y llevamos en el la cosecha de toda una vida.

#AmoAMiAbuela #Grandma #CorazonCocinero #CocinaEnFuncion #ViVeBoNiTo

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